F. Engels: la cara oculta de la revolución

Un 28 de noviembre, en 1820, nacería Friedrich Engels. Miembro de la bolsa de Manchester y apasionado por la caza de zorros, se conoce por ser el compañero de vida de Karl Marx, aunque la sombra de la historia y el protagonismo de su amigo lo “extirparían de la memoria popular”. ¿Quién era Engels, además del responsable del apoyo ecónomico a Marx durante más de 40 años? 

Por: Juliana Marín Rodríguez. El 28 de noviembre de 1820 nace Friedrich Engels en Barmen (hoy Wuppertal, Alemania). Fue el primogénito de Elisa y Friedrich (Engels fue homónimo de su padre), cuando ella tenía 23 y él 24 años, y vendría a ser con el tiempo el mayor de 8 hermanos: 4 hombres y 4 mujeres. Su madre era descendiente de una familia de filólogos, y su padre, miembro de una tradición de comerciantes de la industria textil y una marcada devoción pietista.

Ambos antecedentes familiares marcarían considerablemente la vida de Engels. Su abuelo materno lo insertó en el mundo de las leyendas de la mitología griega, y no tardó en evidenciar sus influencias escribiendo versos y narraciones desde los 13 años, aunque más tarde revelaría un interés mucho más profundo por las leyendas germánicas. Este espíritu literario logró sobrevivir entre un ambiente religioso y comercial que bajo la premisa de la “entrega fatalista a los inmutables designios de la providencia”, sólo dejaba esperanza en el trabajo individual incesante y condenaba el ocio como tiempo despilfarrado y por tanto, como pecado. Principios ambos que calarían muy bien en el naciente capitalismo industrial.

Engels padre era además dotado musicalmente, tocaba el piano, el fagot y el violoncelo, y organizaba conciertos familiares que tendrían repercusión en la sensibilidad musical de Engels. Elisa, por su parte, al cumplir Engels 20 años, le regaló las obras completas de Goethe. Así, aún en la burbuja protestante e industrial, Engels logró desarrollar aptitudes artísticas importantes. También eran de destacar sus buenas caricaturas.

Desde muy temprana edad, se enfrentó crudamente a la realidad en que vivían los obreros de la época. Vio sus cuerpos carcomerse por las enfermedades que aquellas míseras condiciones de trabajo les provocaban, y a otros tantos arruinarse por el alcohol que abarataba sus precios de modo desmesurado.

Un año antes de terminar el bachillerato, su padre lo envió a trabajar como comerciante en el negocio de exportaciones de un amigo. Desde allí libró una constante batalla contra los dogmas religiosos en los que había sido criado, y siguiendo su propensión literaria se inclinó por la filosofía y la política, siendo en poco tiempo un destacado demócrata revolucionario que luchaba contra la monarquía, el feudalismo, la religión, y bajo la influencia de los jóvenes hegelianos, contra la filosofía reaccionaria de Schelling.

Engels estudió el movimiento cartista inglés, el socialismo owenista, las obras inglesas de economía política y se dedicó a la lectura de innumerables documentos sobre la situación de la clase obrera inglesa. Criticó a los cartistas la ilusión de una revolución legal y pacífica, y reprochó en los owenistas su alejamiento de la lucha política y su caracterización del proletariado como nada más que una “clase sufrida”. A partir de estos estudios escribió el Esbozo de crítica de la economía política y La situación de la clase obrera en Inglaterra. No obstante, en estos escritos aún conservaba los rasgos de un comunismo filosófico influenciado por Feuerbach.

En septiembre de 1844 en París, Engels se encuentra con Marx por segunda vez después de un primer encuentro “muy frío” dos años atrás. En este período de tiempo Marx había leído su Esbozo de crítica de la economía política y habían cruzado algunas cartas al respecto de la impresión que este escrito causó a Marx. Aquella conversación fue vital para afirmar sus puntos de encuentro y consolidar la que sería una alianza por el resto de sus vidas.

Marx expone los principios del materialismo histórico a su amigo Engels en Bruselas en 1845. Engels supera entonces, de la mano de Marx, los rasgos del materialismo feuerbachiano, y se sitúa junto a él de lado del comunismo científico. De su trabajo en conjunto aparece La ideología alemana, obra donde queda expuesta su concepción materialista de la historia.

Engels analiza la situación política de los países europeos y bajo la premisa de la alianza de las fuerzas revolucionarias en cabeza del proletariado formula la política del partido, ideas que retoma y desarrolla en su proyecto para el Manifiesto Comunista, aunque este quedaría finalmente redactado por Marx y diferiría considerablemente de este proyecto planteado por Engels, aún encontrándose en puntos sustanciales.

Engels emprende una serie de viajes comerciales y reúne dinero que destina al nuevo periódico que dirige Marx: la Nueva Gaceta Renana. Este se convertiría en una óptima herramienta al servicio del proletariado revolucionario, y allí los escritos de Engels tendrían una importancia central.

Mucho tiempo dedicó Engels al desarrollo teórico de las bases revolucionarias, pero también a la agitación y a la organización obrera. En 1850 retoma su trabajo en Manchester, en la fábrica de tejidos de su familia, teniendo como uno de sus objetivos principales proveer un soporte material a Marx mientras este se encontraba consagrado al desarrollo de El Capital. Renunciaría entonces a sus ambiciones personales en favor del talento de su compañero y apuntando al comunismo como bien superior.

Además de la ayuda económica, una cantidad importante de artículos publicados por Marx fueron en realidad escritos por Engels, y cuando no completamente, si eran resultado de borradores que este le enviaba. En 1864, ayudó activamente en las tareas asumidas por Marx en la Internacional, hasta convertirse en miembro del Consejo General donde fue muchas veces corresponsal de países como España y Bélgica valiéndose de su destacada habilidad para las lenguas.

En 1883, después de la muerte de Marx, Engels relegó sus trabajos para dedicarse a la edición de los tomos II y III de El Capital. Aún así, en 1884 publicaría su famoso texto El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado.

Engels muere el 5 de agosto de 1895 reivindicando hasta el final el derrocamiento del orden burgués y la necesidad de la lucha revolucionaria. Visibilizar los aportes de Engels en el desarrollo de las ideas del comunismo científico y en la elaboración del programa obrero revolucionario, es una demanda histórica que no puede obviarse ni en el estudio del marxismo, ni en la crítica de la economía política en general.

Referencias

  • Friedrich Engels: una biografía. Gustav Mayer.
  • Engels, escritos de juventud. Colección de Wenceslao Roces.