Arte y cultura para que pensar diferente no nos cueste la vida

Los estudiantes de la Universidad de Antioquia realizaron una jornada en rechazo al asesinato de líderes y lideresas sociales en el país. Esta vez los medios fueron el arte y la cultura, y mediante ellos lograron congregar a una buena parte de esa comunidad universitaria que generación tras generación ha tenido que honrar, llorar y enterrar a los que se atrevieron a pensar diferente. [Foto de portada: Identidad Estudiantil Antioquia].

Por: Equipo Lanzas y Letras Medellín. El pasado viernes 31 de agosto, los estudiantes de la Universidad de Antioquia realizaron la jornada cultural “Qué pensar diferente no nos cueste la vida” en el marco de las diferentes campañas que se vienen llevando a cabo en el país en contra del asesinato y la judicialización de líderes y lideresas  sociales.

La jornada se extendió desde las 10:00 de la mañana hasta las horas de la noche, y contó con la participación de diversas organizaciones y colectivos que realizan trabajo político en las universidades y en el resto de la ciudad. Además, diferentes agrupaciones musicales, culturales y  artísticas rompieron la cotidianidad de la universidad y generaron un cada vez menos frecuente espacio de encuentro entre los estudiantes.

Según una de las estudiantes organizadoras, este evento es “una propuesta al pensamiento crítico, a entender que el arte, la cultura y la música son herramientas de transformación fundamentales para la sociedad”. Para ella y para los diferentes colectivos que le dieron vida a esta jornada, la universidad se ha vuelto pasiva frente y le ha dado la espalda a las tragedias que vive el país. En contraste con lo que se podía vivir en otras épocas, dice, “la gente viene a la universidad, viene a estudiar, pero nosotros creemos que es necesario apropiarnos de la universidad como un territorio, como un espacio para los estudiantes”.


En este sentido, resulta significativo el esfuerzo que hacen algunos estudiantes y organizaciones por mantener vivo el pensamiento crítico y la conexión de la universidad con el resto de luchas populares de la ciudad y el país. Más aún, en un sitio como la Universidad de Antioquia que desde hace décadas ha visto a docentes, trabajadores y estudiantes caer muertos, perseguidos o judicializados, producto de la represión militar y paramilitar que hoy sigue cobrando las vidas de líderes y lideresas sociales en todo el territorio nacional.