“Con Petro vamos a reindustrializar este país”: Aída Avella

Aída Avella, senadora electa por la lista Decentes, opina sobre la izquierda colombiana y responde a quienes hablan de evitar la polarización: “no creo que haya ninguna buena intención en ese razonamiento”, afirma.

[Foto de portada: Carolina Tejada Sánchez] Parte de la historia reciente de Colombia bien puede sintetizarse en la figura de Aída Avella: buscó hacer política como salida al conflicto armado hace más 30 años, pero su partido, la Unión Patriótica, sufrió un genocidio; siguió vinculada a la realidad del país a su modo, como pudo, como millones de personas de bien que tuvieron que sortear la represión y la muerte: a ella le tocó el exilio, por 17 años.

Apenas se dieron las mínimas condiciones volvió, para retomar la actividad política, con la vocación de cambio intacta. Junto a su partido, ahora pone todos los esfuerzos en la candidatura de Gustavo Petro a la presidencia. Esta vez cree que pueden ganar pero, más allá de quién sea el próximo presidente, ella seguirá batallando desde el senado de la República. Con sus vitales 69 años, tiene toda una vida de experiencia y coherencia para aportar al país.

La visitamos, nos recibió con la simpleza y cordialidad que la caracterizan. Mantuvimos una extensa y amena charla. Le propusimos conversar sobre un tema complejo: el balance de los últimos ocho años de negociaciones con las insurgencias. Parte de ese contenido será publicado en un libro de próxima aparición*. Sin embargo, su pasión por los problemas cotidianos del país llevó recurrentemente la charla a la coyuntura. Acordamos, entonces, dedicar parte de la entrevista a conversar sin ataduras sobre lo que considera más importante por estos días: la posibilidad de que Gustavo Petro llegue a la presidencia.

Petro declaró recientemente que él ya no concibe la política como de izquierda o derecha. ¿Usted comparte esa definición?

Yo creo que hay diferentes ramas de pensamiento, nadie puede negar que hay un sector de izquierda en el mundo. Siempre que se refieren en este país a la izquierda la relacionan con Venezuela, yo no sé por qué no hablan de los progresos del Ecuador, de los progresos de Bolivia, del mismo progreso de Portugal que está en manos de los socialistas. Portugal tenía una economía totalmente deprimida en manos de los que no eran socialistas, y ahora, en éste último tramo que están los socialistas, la economía se fue para arriba.

Siempre tratan de decir que nosotros somos buenos, poco más o menos, para hacer planteos, pero no para gobernar. Yo creo que eso depende de los gobernantes. Y sí, nos gusten o no, hay dos formas de ver el mundo.

Yo no podría hablar por Petro, si él es presidente pues miraría a ver como organiza las cosas, pero yo sí creo que tendría muchos ingredientes que sacamos de la izquierda. Por ejemplo, ¿quién no quiere que en un país nadie aguante hambre? Eso lo dicen los de derecha, pero es que ellos han gobernado 200 años este país y está la gente muerta de hambre, una cosa es decirlo y otra cosa es hacerlo.

Cuando uno va por ejemplo a Bolivia y encuentra que con Evo Morales todo el mundo está pensionado, pues entonces dice mire, lo que no pudieron hacer aquellos, lo hizo un indio que casi no tenía ni alpargatas. Les enseñó que una persona sin tanto abolengo como los que gobernaron también más de 200 años Bolivia, pudo hacer lo que ellos no habían podido hacer.

Esa mirada del mundo que ustedes expresan, ¿qué cambios significaría en la economía colombiana?

Yo creo que hay cosas en la economía que vamos a tener que variar, por ejemplo los Tratados de Libre Comercio. Someter a los campesinos a no volver a cultivar ni cebada, ni trigo, ni maíz, que es la base de nuestra alimentación, y todo importarlo y molerlo aquí, pues eso no tiene oficio. Lo que tenemos que privilegiar es el trabajo de la gente, los campesinos en el campo, los obreros en la fábrica. Este es un país que le falta muy poco para autoabastecerse, pero claro, aquí todo el mundo sometido al Fondo Monetario Internacional, a la Banca Mundial, pues así no se puede manejar un país.

Estamos en un contexto global, lástima que no entendamos esto los latinoamericanos, nosotros tenemos un espacio suficiente para autoabastecernos nosotros mismos, no necesitaríamos de nadie.

Yo sí creo que hay diferentes ramas del pensamiento en el mundo, diferentes formas de conducir los Estados y diferentes cosas para hacer. Esto no ha tenido éxito, el capitalismo salvaje que siempre hemos tenido aquí no tiene éxito, tienen éxito otros capitalismos.

Yo viví en un estado capitalista [Suiza] en donde la gente no aguantaba hambre, un capitalismo, pero con rasgos sociales muy importantes. Yo no estoy diciendo que ese sea mejor o que éste sea peor, porque nosotros tenemos una realidad distinta al país donde yo viví. Nosotros tenemos petróleo, tenemos esmeraldas, tenemos material de hierro, tenemos calizo, tenemos plata, tenemos platino… lo que no tenemos es una clase honrada, unos dirigentes buenos que entiendan que el gobierno no es para enriquecerse, sino para que la gente esté bien. Porque la democracia no es echar un poco de papeles un día y elegir a unos y a otros, unos votos comprados, no… Eso es el ritual de la democracia, la democracia es cuando la gente tiene condiciones de vida dignas, ahí si hablemos de democracia. Por eso yo no creo mucho en la democracia colombiana, la “democracia genocida”, como dice el Padre Javier Giraldo.

¿Qué les diría a quienes plantean, aún desde miradas progresistas, que apoyar a Petro es generar una polarización que daría como resultado el triunfo del candidato del Centro Democrático?

Pues este es el círculo de las mentiras que siempre han empleado, la táctica electoral que ya han mostrado en gobiernos anteriores, incluso en el propio plebiscito por la paz. De todos modos, creo que esto ya está haciendo claridad entre la gente. La cantidad de mentiras que se dicen, resucitan muertos, Castro está muerto, Chávez está muerto, y aquí los resucitan todos los días.

No creo que haya ninguna buena intención en ese razonamiento. Aquí hay una tendencia a repetir un poco lo que dice la opinión dirigida de los grandes medios, porque eso no es opinión pública, es una opinión dirigida por los grandes capitales, los dueños de este país. Entonces se inventan eso y empiezan a repetirlo desde las cinco de la mañana hasta las cinco de la noche, todo el día están hablando del castrochavismo.

Yo creo que, si se dan los debates, por ejemplo, entre Iván Duque y Gustavo Petro, la gente va entender con claridad a qué se refiere uno y a qué se refiere el otro.

Porque la gente le pregunta a uno si es verdad que Petro va a expropiar, y yo nunca le he escuchado a Gustavo Petro la palabra expropiación, le he escuchado que donde hay grandes extensiones de tierra improductivas, que no las utilizan para nada, se las va a comprar para dársela a la gente que sí cultiva, ¿es malo eso?

Cuando se le explica a la gente, cuando se sienta uno con los campesinos que no tienen nada, temerosos de que los van a expropiar… ¿Expropiar qué, si ya la tierra está expropiada en Colombia? La tierra la expropiaron los paramilitares en este país.

Tiene que haber una reindustrialización en este país, una diversificación de la economía. Eso es lo que propone Gustavo Petro, vamos a reindustrializar de nuevo este país, vamos a diversificarlo. Los campesinos tienen que volver al campo, aquí tenemos que producir nuestra propias cosas. ¿Por qué tenemos que traer el trigo importado, la cebada y el maíz?

Este fin de semana estuve en un experimento extraordinario aquí en Sibaté, con unos jóvenes que están produciendo abonos naturales de una manera impresionante. Yo creo que esas cosas son las que nos tienen que animar a convencernos de que en este país se pueden hacer cambios. Se puede cambiar una clase política corrompida por gente que realmente quiera trabajar en la política de este país, porque lo que ellos hacen no es política, es tráfico de la democracia.

Entonces, pues vamos, tenemos a este candidato, tenemos otros candidatos, y que todos planteen lo que quieren, ese es el juego. Les estamos compitiendo y están asustados, ellos que han manejado el parlamento, les da susto cuando una persona va punteando, por eso desprestigian con mentiras.

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* Final abierto: 20 miradas críticas sobre las negociaciones con las insurgencias (2010-2018). Lanzas y Letras, La Fogata Editorial. En prensa.