Promoviendo liderazgos colectivos en el movimiento popular

La Escuela Nacional Orlando Fals Borda surgió en 2010 como un espacio para promover la discusión sobre política, teoría crítica e investigación, apuntando a la formación de liderazgos colectivos.

Revista Lanzas y Letras N° 31. Por ENOFB*. Desde entonces la Escuela viene realizando diversos cursos de formación orientados a la militancia social y popular. Actualmente está integrada por profes, educadores y educadoras populares, y los Institutos de Investigación-Acción en Procesos Educativos y Sociales (IAPES) en Cali, Popayán y Bogotá; desarrolla cada año un curso nacional para integrantes de procesos populares, sociales y políticos de una decena de ciudades de Colombia.

La principal influencia provino de compañeros y compañeras que habían participado en los cursos latinoamericanos de la Escola Florestan Fernandes del Movimiento Sin Tierra (MST), en Brasil; otras experiencias que ya se estaban desarrollando eran las de formación política de los institutos IAPES en el suroccidente del país.

Este esfuerzo político-educativo se proyecta como una tarea y responsabilidad colectiva; nos potencia en nuestra condición de líderes sociales y políticos, en los diferentes espacios donde nos desempeñamos, y nos ayuda a compaginar nuestro actuar en la globalidad y en la particularidad.

La primera experiencia de esta iniciativa de formación nacional se concreta a poco andar, en 2011, con el desarrollo del Curso Nacional de Referentes Colectivos. Un año después, en 2012, se marca un giro importante con la delimitación de los ejes de Ciudad y Movimientos Sociales como prioritarios de la formación, ya que una parte muy importante de los procesos cercanos a la Escuela son parte de organizaciones urbanas de Colombia.

2013 fue un año de evaluación, balance y proyección. Ya en 2015 se concreta la confluencia de los Institutos y escuelas locales y regionales que se venían desarrollando durante todos los años anteriores (desde 2009, la Escuela Camilo Torres en Cali; en 2014, la Escuela José Martí en Bogotá; en 2015 se suma la Escuela Urbana en Popayán, y otras iniciativas en algunas ciudades del país). Esos cursos, sumados a la Escuela Nacional, prefiguran un Sistema Nacional de Formación de Procesos Urbanos, aún en construcción.
La consolidación de ese Sistema es el principal reto que tenemos en la actualidad. Pasa por pensar y construir una articulación nacional que nos permita potenciar las experiencias que ya tenemos, formar y formarnos como educadores y educadoras populares, desarrollar nuevas iniciativas de formación y aportar en la construcción de un movimiento urbano nacional.

Remontando dificultades

La Escuela Nacional Orlando Fals Borda no solo existe porque hay un riquísimo legado de pensamiento revolucionario: las diferentes propuestas de formación nos encontramos a partir de un análisis común de la realidad y de la historia reciente del movimiento popular.

A partir de la década del 70, cuando se gesta un proceso de contrarevolución global, en Colombia se suceden estados de sitio, estatutos de seguridad en la década del 80, y la represión estatal/paraestatal en la década del 90. Eso llevó a una violenta persecución hacia el movimiento social e implicó un fuerte impacto sobre todas las dimensiones de los procesos organizativos. En ese contexto se profundizan las brechas al interior de la izquierda, que venía de una etapa no exenta de dogmatismos y sectarismos. Parte de las dificultades de entonces fueron el extrañamiento de los intelectuales-militantes en relación con los procesos de formación en la base, y el hueco intergeneracional en el que una generación completa de luchadores y luchadoras del país no tuvo la posibilidad de elaborar una interpretación profunda de su historia más reciente.
Es así como los procesos de formación política e ideológica se vieron afectados, y fueron dejados de lado de las agendas de los procesos organizativos (o perdieron su carácter nacional y tendieron a regionalizarse). Va a ser hasta iniciado el nuevo milenio cuando esa tendencia empiece a modificarse ,acompañando la nueva dinámica de los movimientos sociales, volviendo la mirada hacia la formación como una herramienta importante en clave de la constitución de referentes colectivos con proyección de trabajo de lo local hacia lo nacional.

Luego de dos décadas en las que la labor de formación política fue escasa y relegada para el bloque popular en Colombia, nace la Escuela Nacional Orlando Fals Borda con el objetivo de incidir en el cambio cultural respecto a la forma de construir los liderazgos sociales y políticos, ya no desde prácticas caudillistas y personalistas, sino desde una dinámica de referencia colectiva. La realidad del país, y la nueva dinámica del movimiento popular, requería la formación de una generación de liderazgos autoconscientes de su papel y responsabilidad, con una visión colectiva e integral de su aporte a la sociedad.

Recuadro:

El maestro Orlando Fals Borda es uno de los más importantes ejemplos (en Colombia, y en América Latina) de intelectual orgánico. Mantuvo su compromiso con el movimiento social y político hasta el final de sus días, dejando un legado de pensamiento crítico imposible de soslayar. Amigo y compañero de Camilo Torres Restrepo, juntos fundaron la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional. Pero más allá de eso, fundaron una nueva manera de construir conocimiento en el campo social.

Fals Borda desarrolló la metodología de Investigación-Acción Participativa (IAP), que pone en el centro la intencionalidad política de la investigación como herramienta para la transformación de realidades sociales. Esta metodología tuvo incidencia tanto en círculos académicos como en procesos educativos en lucha de diversos países latinoamericanos.
Su esfuerzo de vida como humanista se centró en tender puentes entre la academia y el saber popular. Fue un luchador social honesto y respetado, tanto por sus aportes para la comprensión de la realidad del país como por su calidad humana y ejemplo de integridad.

Su pensamiento, junto al de otros y otras referentes del pensamiento y la acción crítica y revolucionaria, es una guía fundamental de nuestro quehacer.

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* https://www.escuelafalsborda.org