Educación popular, formación política y movimientos sociales: una relación necesaria

En su ponencia para el seminario “La Formación Política para el momento actual”, Zulma Toro, educadora popular y especialista en educación comunitaria, enumeró diez retos que tienen los movimientos sociales en su relación con la formación política.

Por Zulma Toro*. La formación debe articular la experiencia personal de los referentes sociales y políticos a quienes va dirigida, con el acumulado de conocimientos con que cuenta la clase popular como tal. Nos debemos a procesos organizativos y nos comprometemos con la transformación del sistema capitalista, patriarcal y colonial. No somos externos a las organizaciones, hacemos parte del bloque popular y, desde allí, asumimos una tarea fundamental para realizar los cambios: el desarrollo de conciencia crítica en los y las militantes. Esto permite que el proceso de formación logre nuevos acumulados para el análisis, además de propuestas concretas para la solución de los problemas de los más humildes.

Los retos que tenemos van de la mano de dos situaciones:

Por un lado, la importancia que tiene hoy la lucha social y política desde los movimientos y, específicamente, la lucha en la ciudad como un ámbito esencial en la lucha contra el capital.

Por otro, la importancia de que la formación política esté en sincronía con la Educación Popular (EP), pero sobre todo que ambas sean componentes estructurales de las organizaciones y movimientos, en su lucha contra el capitalismo.

En este orden de ideas, para la Escuela Fals Borda existen 10 retos para la articulación entre educación popular, formación política y movimiento social:

1. La Educación Popular y la formación política deben ser apuestas desde la clase popular

Asumimos como sujeto la clase popular, los explotados, oprimidos y excluidos; desde allí apostamos a generar un espacio permanente, con visión de continuidad en el tiempo, que permita rescatar el pensamiento propio para el análisis y la solución de los problemas no resueltos del pasado, y los nuevos que se acumulan. Por ende, se asume que la formación política posibilita, entre otras muchas cosas, desdoblar y apropiar las propuestas políticas, cimentar identidades organizativas, dar la lucha de ideas, construir sujetos sociales, comprender la realidad y actuar sobre ella. Todo proceso de formación debe fortalecer las organizaciones y movimientos, a través de la formación de sus militantes y dirigentes. Los espacios de formación como Escuelas no resuelven las acciones ni las luchas ni son los instrumentos para producir los cambios, esta es tarea de las organizaciones. La relación entre Educación Popular y formación política radica en que la primera se convierta en una guía política de la segunda (sin desconocer otros enfoques críticos). Esto requiere que la Educación Popular recobre su carácter subvertor y su propósito transformador en simbiosis con los movimientos sociales. La Educación Popular, en la actualidad, no puede olvidar lo que fue y lo que construyó; debe retomar su carácter político; si no, corre el riesgo de despojarse de su potencialidad transformadora.

2. El sujeto de la Educación Popular es el movimiento

La Educación Popular es el instrumento y el camino de la construcción del sujeto educativo, es decir, del “movimiento social”. Eso supone, por un lado, que las categorías que constituyen la Educación Popular se correspondan con las de los movimientos y, por otro, que la Educación Popular logre potenciarlos. Esto, además, comporta una gran riqueza de elaboraciones conceptuales y teóricas producidas desde las experiencias concretas y un gran reto de poner a andar todos los principios que desarrolló Paulo Freire y que se han enriquecido a lo largo de estos años. Eso demanda un gran compromiso, que ningún educador popular puede evitar si es coherente con la intencionalidad política de transformar la sociedad opresora, de humanizar la vida. Si asumimos la Educación Popular como “un proceso en disputa ideológica con la derecha, con cierta izquierda ortodoxa y con el metodologismo” (Peloso, 2006), la formación de militancia desde los movimientos sociales debe romper con la idea de la educación como la transmisión y transferencia de una “verdad” (adoctrinamiento), lo cual ha llevado a posiciones sectarias y dogmáticas.

3. El marxismo, en diálogo con el pensamiento propio para la construcción de conocimiento

Somos herederos de una gran tradición histórica que ha marcado a la humanidad: el análisis de la realidad desde el punto de vista de la estructura del sistema, es decir, que busca desentrañar las causas estructurales de lo que acontece para así actuar hacia la transformación de la sociedad mediante la praxis. Consideramos que este análisis solo lo podemos hacer mediante la apropiación del marxismo. También asumimos la gran riqueza del pensamiento propio crítico producido desde Nuestra América, lo que nos abre las puertas para releer el marxismo con los ojos de nuestro continente y, desde allí, aportar una nueva e inédita visión que enriquezca el pensamiento propio y nos convoque a hacer lecturas desde nuestras propias fuentes. En este camino es fundamental el análisis crítico de la realidad a través de la investigación que reconoce que existen saberes construidos en las experiencias de la clase popular, que han sido negados e invisibilizados por los dominadores, pero que deben entrar en diálogo con la producción teórica critica, en perspectiva de la producción de un conocimiento para emancipar.

4. Formación de referentes y dirigentes colectivos

Concebimos lo colectivo de tal manera que trascienda la mera idea grupo, se convierta en principio necesario para ser sujeto, en valor ético y en forma de vida, de ser y de hacer. Este principio es constitutivo en la conformación de los movimientos sociales y es parte fundamental de asumir a éstos como sujeto pedagógico; se ejerce al tener la capacidad de delegar parte de la individualidad y subjetividad a un proceso mayor, más amplio e intersubjetivo. Ahora bien, no se debe equiparar colectivo a homogéneo: lo colectivo se constituye desde la diversidad y también desde las individualidades.

5. Redimensionar el concepto de concientización

La concientización es un concepto que ha sido muy criticado, incluso dentro del pensamiento freiriano. Para nosotros ésta es esencial en la Eduacación Popular y en la formación política; eso nos demanda que la despojemos de la idea de adoctrinamiento, que va en contra de la pedagogía liberadora. Por el contrario, un verdadero proceso de concientización requiere del diálogo, no se produce porque una persona externa lo desee; debe posibilitar la participación activa de las personas que están involucradas en el proceso y solo se da en la praxis liberadora.

6. La lucha y la organización como principios pedagógicos

Si los movimientos sociales son los sujetos educativos, la acción política es el espacio privilegiado de aprendizaje. Allí se aprende que las situaciones no están determinadas, que para cambiar el mundo no es suficiente con las luchas sectoriales; se necesita la articulación en un proyecto alternativo de sociedad, y para lograr esto se requiere que la praxis se radicalice. Igualmente, se debe reconocer que toda acción, todo espacio, toda reflexión, toda praxis que se realiza en el movimiento social, posee una intencionalidad pedagógica; quien educa no es necesariamente una persona o una institución, puede serlo también una colectividad, una organización, un movimiento… ninguno, por pequeño que parezca, se debe despreciar.

7. Potenciar la mística popular

La mística posibilita “celebrar, cultivar el proyecto político, por intermedio de los símbolos, la cultura, la memoria y los sueños” (Pizetta, 2006). Si queremos humanizar la vida debemos humanizarnos porque, si no, terminaremos convirtiendo las organizaciones en lugares deshumanizados y las luchas, en acciones vacías.

8. La formación como praxis que logre articular teoría, práctica y ética

Para Paulo Freire no es posible separar la enseñanza de contenidos de la ética. De igual manera, no hay aprendizajes de contenidos si éstos no se concretan en acciones. Este es un punto importante en la idea del movimiento como sujeto pedagógico, que se expresa en el principio del transformarse transformando (principio de la pedagogía de los Sin Tierra de Brasil), en la educación desde el ejemplo y en la coherencia entre lo que se piensa, lo que dice y lo que se hace.

9. La articulación entre experiencias de formación

Es necesario que se abran espacios para la reflexión, el compartir lo que hacemos y apoyarnos desde nuestras potencialidades; es un primer paso para reconocernos y, en ese camino, estrechar lazos y confianzas que nos lleven a construir propuestas conjuntas. La idea de Sistema es un camino hacia dichas articulaciones, entendiendo por sistema un organismo vivo donde cada componente es diverso, tiene potencialidades. Al actuar con propósitos comunes se logra generar grandes cosas; ese organismo no es cerrado ni estático: está en continuo crecimiento, pero también puede sufrir crisis, por ello la importancia que sea reflexionado y sistematizado.

10. Hacia propósitos comunes, hacia la construcción de una nueva sociedad

Los espacios de formación política, las y los educadores populares, los movimientos sociales, deben asumir la discusión y reflexión del proyecto alternativo a construir desde los movimientos. Un proyecto alternativo que, en sus postulados mínimos, debe ser anticapitalista, antipatriacal y anticolonial, pues la lucha contra el capitalismo no puede estar desligada de la confrontación al machismo, la homofobia y el racismo.

– – –

Zulma Toro es ingeniera forestal, especialista en educación comunitaria, magister en Ética y Filosofía Política. Integra el Instituto de Investigación-Acción en Procesos Educativos y Sociales (IAPES) “Simón Rodríguez” de Popayán y la Escuela Nacional Orlando Fals Borda.

Bibliografía:

  • Peloso, R. (Noviembre 2006). “Formação política de militantes. A experiência do Cepis SP”. Documento: A política de formação de quadros: elaboração teórica, experiências e atualidade. MST Movimento dos Trabalhadores Rurais sem Terra.

    Pizetta, A.J. (Noviembre 2006) “A formação de quadros políticos: elaboração teórica, experiências e atualidade”. Documento: A política de formação de quadros: elaboração teórica, experiências e atualidade. MST Movimento dos Trabalhadores Rurais sem Terra.