Nueva revista a un año de la partida de Uverney: humanismo libertario y amor eficaz

Editorial Revista Lanzas y Letras N° 31. El 27 de noviembre nos encuentra homenajeando, a un año de su muerte, a Uverney Quimbayo Cabrera, fundador de esta revista, referente ineludible de la cultura popular. A la vez, hace pocos meses se cumplieron 30 años de la primera convención del movimiento social y político ¡A Luchar!, experiencia que marcó a la generación de mediados de los años 80, entre ellos, al propio Uverney.

Estos nuevos ejemplares de la edición 31 de Lanzas y Letras ya están circulando de mano en mano, por sindicatos, universidades, barrios, bibliotecas, movilizaciones: como sucede desde hace ya más de 20 años.

Formado en las duras luchas de entonces, ya en la universidad, como referente estudiantil, Uverney impulsó la agrupación Dignidad Educativa; pagó con cárcel su compromiso militante y, al salir, fundó esta revista. Ambas experiencias confluyen en este número, especial por muchos motivos.

La coincidencia de la fecha del aniversario de su fallecimiento, la conmemoración de ¡A Luchar! y la edición de este nuevo número de la revista, no es casual: hacer memoria viva de las experiencias del pueblo es, para quienes estuvimos acompañando este proyecto junto a Uverney, continuar la historia que él inició.

uv2Pero cuando decimos ¡A Luchar!, no solo estamos ejerciendo la memoria histórica. Colombia atraviesa un período de renovadas luchas populares en medio de dificultosas negociaciones de Paz. La consigna, por tanto, se vuelve apropiada también para definir una coyuntura signada por nuevas movilizaciones.

Una vida dedicada a la política y la cultura libertaria y camilista
Hace poco más de 50 años doña Enelia Cabrera llevaba con orgullo su embarazo junto a su marido, don Manuel Quimbayo. Transcurrían sus días sencillos como parte de una vida esforzada pero feliz de trabajadores, gente humilde de pueblo, en el municipio de Suaza, Huila. Era el mes de febrero de 1966 cuando doña Enelia, con sus seis meses de embarazo, se enteró -al igual que todos en Colombia- de la muerte del sacerdote Camilo Torres, abatido en una ofensiva del Ejército contra el ELN en Santander. Uverney, el retoño que florecería poco después fruto de su vientre, nacería marcado por el ejemplo de aquel hombre que impactó a su madre, que había predicado con su vida su compromiso de lucha contra las injusticias.

Al igual que Camilo, Uverney quiso ser seminarista y abrazó la Teología de la Liberación, aún antes de licenciarse en la Universidad. Que la revista número 30, la última que él mismo dirigió cuando la enfermedad lo consumía, haya llevado en tapa el rostro de Camilo y su propio rostro, con la leyenda “Ejemplo vivo de unidad y Amor Eficaz”, refleja la coherencia que él predicó.

En su último aliento, Uver manifestó la voluntad de seguir; aún en su estado de debilidad física nos transmitió toda la fuerza espiritual que necesitábamos para redoblar los esfuerzos y hacer realidad la continuidad de este proyecto.

Como lo recuerda Martha Lucía, su compañera desde los momentos más difíciles de cárcel y persecución, integrante del Equipo Editorial: “Estuvo siempre vinculado a la formación del ser humano, en el legado del Amor Eficaz y el humanismo libertario”. Ese mismo legado es el que Uverney recogió de la experiencia de ¡A Luchar! que iluminó sus primeros pasos militantes, el mismo que nos guía en esta nueva etapa de Lanzas y Letras.

Comañero Uverney Quimbayo Cabrera, te recordamos y honramos con compromiso y alegría. ¡Hasta la Victoria!

Equipo Editor Lanzas y Letras